sábado, 30 de octubre de 2010

ADIOS MARCELINO


Hoy no voy a escribir sobre entrenamientos. Hoy solo quiero rendir homenaje a una persona buena, honrada, decente que se nos ha ido. MARCELINO CAMACHO murió a los 93 años, tras una vida llena de lucha, de sacrificio, de cárcel, pero sobre todo de decencia y a amor y fidelidad a unos ideales a los que nunca renunció.

Muchos de los que ahora le ensalzan, le criticaron, se rieron de los jerseis que le tejía su mujer. Nunca abandonó su barrio. Siempre vivió en su casa. Siempre tuvo esa sonrisa plácida de las personas honradas.

Viendo las imágenes de su capilla ardiente, me fije en un detalle que, en el fondo creo que resume bien a las claras lo que fué y significó Marcelino en la vida pública española. Junto a una bandera republicana, prueba de sus convicciones firmes estaban sendas coronas de la Casa Real y del Príncipe de Asturias, prueba del respeto y del cariño que la inmensa mayoría de los españoles creo que teníamos hacia la figura entrañable de ese gran hombre.

Hoy mas que nunca, en estos tiempos de crisis, de recortes, de desempleo, de consagración del capitalismo salvaje de la derecha liberal, en estos tiempos de "tea party", de corrupción, de enriquecimiento fácil, de malayas, Brugales, Gurteles, hoy mas que nunca tiene plena válidez aquellas palabras miticas que pronunciaste:
NI NOS DOMARON, NI NOS DOBLARON NI NOS VAN A DOMESTICAR
Hasta siempre Marcelino. Descansa en Paz. Te lo mereces.