sábado, 27 de diciembre de 2008

INTERVALO




El hombre puede dibujar el mundo escribiendo
Jorge Luís Borges







Pues las vacaciones de Navidad siguen su curso.
Atrás ha quedado la celebración de la Nochebuena, en familia, al calor de una buena cena y de una buen lumbre. Los recuerdos de todos los seres queridos nos acompañaron, disfrutando a lo largo de la tarde de los mensajes telefónicos, de las cadenas de buenos deseos y del calor de la cocina. Mas allá de esa celebración, disfrutamos de los días, de forma tranquila, pausada, sintiendo el frio y el frente borrascoso que, en el día de ayer barrió el Pirineo catalán. En el valle en el que me encuentro, la nevada si bien no ha sido espectacular, al menos ha sido interesante y creo que mayor de lo inicialmente previsto por los meteorologos. Eso sí, el descenso de las temperaturas ha sido muy notable o al menos así parece deducirse del termometro que tenemos instalado en el exterior de casa. Ayer, la capital del valle se vió adornada por la continua nevada que sobre todo al mediodía fue bastante intensa.
Siempre me ha sorprendido, el silencio que suele producirse cuando nieva. Tanto cuando ello sucede en las ciudades como sobre todo en los pequeños pueblos montañeses. El pasear durante la nevada, hace que lo hagas como en una especie de burbuja, burbuja sobre todo generada por el ese silencio que, se adueña de forma general del entorno, roto por el ruido monocorde y monotono que general suelen provocar las cadenas instaladas en las ruedas delanteras de los pocos coches que suelen circular en tal coyuntura .
Por lo demás, ya he podido disfrutar de unas jornadas de esquí absolutamente espectaculares. La nieve, el cielo completamente azul, la temperatura muy agradable y muy poca gente en pistas, han permitido el que M.J. y yo el pasado día de Navidad, disfrutaramos de una mañana intensa de esquí, disfrutando de bajadas "a cañon". Son esas ocasiones en las que, verdaderamente disfrutas de tu afición, esquiando a un ritmo alto y exigente que, al finalizar la jornada hacen que tus rodillas se quejen, porque se tienen que quejar, pero no tus cuadriceps, que son los que no se tienen que quejar.
Después la comidad de Navidad, en compañia de Alejandra, que ese día prefirió quedarse en la cama mejor que subir a esquiar, ella es una experta esquiadora, un buen vino, una buena fogata en la chimenea y después de comer a dormitar mientras a través de la ventana, la tarde iba avanzando y la oscuridad hacía, como cada tarde que las altas montañas que rodean a éste hermoso valle, se fueran desdibujando lentamente y volvieran a ser el territorio para el rebeco, el buho y el lobo.
Hoy sábado, descanso y salida para efectuar compras por la capital del valle.
Mañana, si las condiciones climatológicas lo permiten, procuraremos disfrutar de una nueva jornada de esquí.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Que lo pases muy bien esquiando, las estaciones Fuentes de Invierno y Pajares estan con muy buena nieve. Felices Fiestas.

Commedia dijo...

Esquiando en familia... menuda forma bonita de pasar las Navidades.

No dejes de tomarte una olla aranesa a nuestra salud.