miércoles, 28 de enero de 2009

ESPERANZAS

Iniciada una nueva semana, continuo con los planes de entrenamiento previstos, si bien el pasado lunes no pude salir a correr, como consecuencia de la intensa lluvia que caía en Oviedo ese día. Así que he decidí recuperar el día perdido corriendo ayer martes, que en principio estaba reservado al descanso, y seguir manteniendo durante el resto de la semana el programa inicialmente establecido. He leído en algún foro que no es conveniente el sustituir días de descanso por días de entrenamiento si nos ha surgido alguna circunstancia que nos hubiese impedido correr en los días programados. No se si ello es así, pero en mi caso, entiendo que sigo manteniendo días de descanso y que por el momento, la carga de kilómetros a realizar cada día todavía no es muy intensa, lo que me llega a concluir que dicha decisión no se va a convertir en algo negativo por el momento y me va a permitir alcanzar los objetivos marcados, al menos esa es ahora, mi esperanza.
Y hablando de esperanza. Todos hemos leído multitud de artículos u oido comentarios en los que se habla de la esperanza de un tiempo nuevo. Esperanza generada por la toma de posesión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.
Como ya manifesté en el momento de su elección, me pareció una muy buena noticia. Creo recordar que manifestaba que aquél día, se había cumplido el sueño de un hombre bueno, el sueño de Marthin Luther King.
Creo que para muchos esta circunstancia, tanto dentro de los Estados Unidos como fuera de ellos, supuso y creo que aún sigue suponiendo un nuevo halo de esperanza y de ilusión. Esperanza e ilusión en un nueva forma de hacer política, de que se generen nuevos sueños y de encaminarnos hacia nuevos retos, tanto individuales como colectivos, en unos momentos trascendentales en los que creo que es necesaria que todos tengamos una carga suplementaria o añadida de ilusión por el futuro.
No me considero un iluso. Soy consciente de que la política, los políticos y quienes ejercen alguna parcela de poder, tanto pública como privada, o al menos muchos de ellos, no responden a las expectativas. Normalmente no están a la altura de las circunstancias y para esa comprobación, basta simplemente que miremos en nuestros entornos más cercanos y a cualquier nivel de la actividad política.
Basta ver que, siendo los momentos actuales duros, muy duros, se reproducen las actitudes mezquinas y egoistas que dejan al margen en muchas ocasiones los sentimientos de la mayoría de la gente . Y como consecuencia de ello se hace necesario exigir a nuestra clase política un cambio trascendental tanto en la forma de ejercer la actividad política, como en el fondo. Se hace necesario exigirles refundar las ideas, de adaptarse a las nuevas circunstancias, a los nuevos y difíciles retos.
Es necesario exigir de todos ellos, una nueva ética del ejercicio del poder pare el que les hemos elegido. Nueva ética, basada en aunar esfuerzos, eliminar diferencias y establecer objetivos plausibles. En definitiva, creo que de lo que se trata es de exigir a los políticos el desarrollo de su función, que no es otra que la del establecimiento de las bases para el desarrollo de las sociedades. No creo que se trate de exigir a los políticos la solución concreta del caso individual. Se trata de exigirles que hagan los esfuerzos necesarios para que se sienten las bases que hagan desaparecer esas situaciones individuales, de que no surjan.
Desde esa perspectiva, algunas de las primeras decisiones que ha tomado Obama a mi me parecen esperanzadoras e ilusionantes y creo que, marcan no se si el inicio de una nueva época, pero si es una nueva dirección, creo que mucho más correcta, mucho más oxigenada y oxigenante.
No quiero pecar de ingenuo o inocente. Alrededor del poder, existen muchos intereses, muchas presiones, muchos inconvenientes que pueden modificar la derrota de la nave, pero al menos en estos primeros tiempos, estas primeras actitudes hacen que podamos acoger, aunque sea difícil, nuevas esperanzas.


Martes 27 de enero 7,000 km. 37 minutos.