lunes, 26 de enero de 2009

RECUPERANDO EL EQUILIBRIO


La semana pasada ha sido, por lo menos para mi, una fase de recuperación de la rutina, de esa para mi necesaria rutina no ya solo la referida a los entrenamientos, los cuales por suerte y a pesar de las condiciones climatológicas que hemos padecido en el norte, he podido realizar con regularidad.
También por el trabajo. Ha sido una semana bastante intensa pues determinados compromisos profesionales estaban a punto de vencer y había que hacerles frente, necesariamente y de forma imperiosa con los agobios que ello supone. Pero al final, el pasado viernes estaban prácticamente cumplidos los objetivos semanales y aún cuando la sensación de un cierto cansancio se acomodó en mi, la verdad es que me encontraba francamente satisfecho.
La verdad es que, la semana pasada fue un poco especial. Si bien por un lado hubo momentos duros, complicados tanto desde el punto de vista personal como en el profesional, también los hubo esperanzadores. Fue la típica semana vaivén. Como la vida. Vaivén en el que en unas veces estas en la cresta de la ola y en otros, la dureza de la realidad te hace bajar.
Al final, estoy convencido de que en definitiva, de lo que se trata, es de lograr alcanzar un punto de equilibrio, no se si estable o inestable, pero que en todo caso nos sirva para otear el horizonte con una cierta perspectiva, evitando, no ya las caídas que siempre están ahí, sino que en las mismas, nos hagamos el menor daño posible.
En general, me considero una persona bastante equilibrada. Mi vida no es una aventura constante, soy una persona bastante convencional que me suelo conformar con relativas pocas cosas. Pero creo que el ser equilibrado, en modo alguno supone ser aburrido o al menos, no debería de establecerse una correlación causa-efecto entre ambos conceptos.
Creo que precisamente, el equilibrio es lo que te permite de alguna forma el disfrutar de la vida. Bien sea de pequeños detalles como pueden ser una cena, un buen disco, una buena charla. También esa media maratón, ese descenso en bicicleta, ese puenting.., en fin de esas otras muchas actividades que buscamos para sentir emociones fuertes.
Creo que las emociones suelen estar mucho más cerca de lo que pensamos. Creo que las podemos sentir en muchas más ocasiones que las que creemos. Y en definitiva, suponen la necesaria dosis de adrenalina que nos permite seguir afrontando nuevos retos.
Pues yo necesito mi equilibrio y lo busco y por suerte, suelo encontrarlo cuando en la soledad de la carrera, me aíslo. Es cuando surgen esos momentos en los que nuestra mente queda en blanco, vacía.
He llegado a la conclusión de que, al igual que cuando vaciamos nuestros depósitos corporales de energía, la carrera nos vacía también la mente para poder volver a colmarla una vez que hemos llegado al fin.
Creo que ese es el juego. La constatación de esa necesidad de limpiar o vaciar el depósito y de volver a rellenarlo con las viejas o nuevas ideas. Y es esa costumbre, o a veces esa necesidad la que nos hace alcanzar de alguna manera nuestro equilibrio. Al menos eso es lo que yo intento.

P.D..- Hoy M.J. cumple ....titantos años. Gracias por estar conmigo, por ser amiga, amante, compañera. Gracias por nuestra hija. Gracias por ser el pilar maestro de nuestro proyecto. Gracias por quererme. ¡¡¡¡FELICIDADES!!!!

Miércoles: 7,000 km 42 minutos
Jueves: 7,000 km 40 minutos
Sábado: 7,000 km 40 minutos

3 comentarios:

Commedia dijo...

¿Puenting? eso es todo menos convencional (yo ni me atrevería).
Felicidades por el taitantos de M.J.

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Me apunto a tu filosofía de vida. Con ordenador, entrenamiento (cuando no estoy lesionado) y cervecitas con mi mujer y amigos... Soy feliz.

Te deseo que esta semana no sea de altibajos y más bien de altos.

Sylvie dijo...

Felicidades a MJ lo primero...en cuanto a la vida...también opino que el equilibrio es necesario, pero incluso con él, se puede vivir una vida poco convencional, establecida o rutinaria (lo digo por mi, que me siento equilibrada dentro de mi propio desequilibrio).

Besitos.