jueves, 27 de noviembre de 2008

AVANZAMOS

"El arte de vivir, consiste menos en eliminar nuestros problemas que en aprender a convivir con ellos"
Bernard Baruch


Pues como todo en la vida, tras la tempestad vuelve la calma. Tras un inicio de semana, absolutamente desesperanzador, climatológica y profesionalmente hablando, ayer miércoles las cosas volvieron a su cauce habitual.
Pude volver a correr, bajo una sensación de frío intenso, pero al menos no llovía y ese frío intenso, sorprendentemente hizo que el entrenamiento fuera agradable. Agradable, gratificante por cuanto que una vez entrado en calor, la sensación de frío en la cara pugnaba con el calor interior del cuerpo, despejando la nariz y sobre todo la cabeza, generando unas sensaciones de carrera muy buenas. Buenas sensaciones también debidas quizás al día más de descanso que forzosamente me vi obligado a mantener. En definitiva, fueron unos cincuenta minutos intensos de carrera, a un ritmo cómodo en los que intenté hacer un par de kilómetros más que los inicialmente previstos tratando no perder la carga prevista para ésta semana.
Profesionalmente hablando, si bien el lunes no pasará a la historia como uno de los mejores días, el martes tuve una buena compensación, sobre todo fue en el aspecto personal en el que me vi gratificado. Sentí el apoyo, la solidaridad y la defensa de mucha gente. No fui Gary Cooper solo ante el peligro. Todo el pueblo estaba en la calle y no escondido tras las ventanas. Desenmascaramos a los malos. A quienes pretendían y siguen pretendiendo, cambiar el rumbo de unos compromisos adquiridos con un colectivo profesional. Y los dejamos sin palabras. Solos en su arrogancia, en su incompetencia, en su improvisación y en su demagogia. Sin argumentos, ante los contundentes y acreditados reproches cargados de verdad y razón. Y lo que es más importante, creo que les rompimos su injusta estrategia. Ha sido un paso, ha sido una batalla, pero aún no hemos terminado la guerra. Pero como oí alguna vez, somos más y somos mejores, al margen de que la razón está de nuestro lado.
Si el lunes fue la cruz, el martes fue la cara. Siguen los problemas, pero conociéndolos, sabiendo su alcance y su dimensión, en primer lugar, podremos convivir con ellos sin que nos afecten demasiado, siendo esa la primera etapa, la segunda su eliminación. Consecuencia de todo ello, estoy contento. Vamos avanzando.

Miercoles: 9,200 km 50 minutos