miércoles, 5 de noviembre de 2008

ilusiones y decepciones


"Aquel que busque venganza deberá de cavar dos tumbas, la de su enemigo...y la suya propia"
(Confucio)


Bueno, tras varios días de no poder escribir en el blog, hoy he encontrado un rato para trasladar al mismo las sensaciones de lo que llevamos de semana.
En líneas generales y en lo que hace referencia a los entrenamientos, he de decir que he cumplido con el programa. El sábado salida larga, sesenta y cinco minutos que hice temprano por la mañana, con bastante frío y una leve llovizna. La verdad es que, en principio tenía bastante miedo a la misma, pues era la primera vez, después de mucho tiempo, que me enfrentaba al reto de superar la hora corriendo, y la verdad es que cumplí. Efectué el recorrido por la ciudad, no pude ir a mi circuito boscoso pues las lluvias de la semana pasada lo habían dejado imposible de recorrer, pero aún así, creo que cumplí con creces los objetivos de dicho entreno, tanto en lo que se refiere a la distancia, como al tiempo. El domingo, recuperación, haciendo treinta y cinco minutos de trote tranquilo, también de mañana y con mucha comodidad. El lunes fue imposible correr, por la reanudación del temporal por lo que trasladé el entreno al martes, consistente sesenta minutos de carrera y finalmente hoy miércoles 50 minutos de carrera a a ritmo cercano al máximo.
La verdad es que las sensaciones que en mi se despiertan y que cada día voy experimentando en cada entrenamiento, hace que esté mucho mas ilusionado y satisfecho con la decisión tomada hace dos meses de volver a correr. Mi resistencia, mi capacidad de recuperación se va incrementando y ello hace que experimente una satisfacción y un orgullo por los avances que realizo.
Las mismas ilusiones que en mi despertó ver el domingo pasado la retransmisión de la Maratón de Nueva York, descansando adormilado en el sofá de casa, o la que hoy en la mañana me ha proporcionado la magnifica noticia de que Obama haya sido elegido presidente de los Estados Unidos. Ilusiones como hacía tiempo que no sentía, quizás debiera remontarme a las históricas elecciones en España de Octubre de 1.982, o la misma que sentí cuando tras el once de marzo, de 2.004 deseaba la salida y desaparición de los mentirosos. Solo espero que, al igual que aquellas, la elección de ayer sirva como inicio para la regeneración de un sistema político, económico y financiero mundial, en el que el "todo vale" nos ha llevado a la más absoluta descomposición de un sistema de valores, que resulta a todas luces ajena a las necesidades globales del mundo, siendo uno de sus máximos responsables, el hasta ahora absolutamente incompetente e incapaz presidente de los Estados Unidos George W. Bush, al cual le deseo se vaya al cuerno más lejano en compañía del señor de los cinco mil abdominales diarios.
en todo caso disfrutemos de éste momento trascendental de la historia, en el que el sueño de un hombre bueno, vilmente asesinado en los mediados de los sesenta del siglo pasado, se ha visto hecho realidad.
Pero las ilusiones se contrastan también con las decepciones, como las dos caras inseparables de una misma moneda. Esas decepciones tan íntimas que, en ocasiones te generan aquellos que consideras tus compañeros o camaradas y lo que es más importante, las que te generan aquellos que considerabas tus amigos. Decepciones que, como cuchillos desgarran tu alma, te hieren, te hacen sufrir y te angustian, preguntándote el porque de las mismas. El porque los valores, los principios, las ideas que siempre has defendido y que has compartido con ellos, se convierten en algo que estorba, que molesta y que hay que olvidar.
Pero esas heridas del alma, terminarán por cicatrizar y ello gracias a tu propia decisión, a la determinación por el mantenimiento firme de tus convicciones y por la fidelidad a tus ideas y de tus principios de siempre y que siempre han de permanecer inmutables en el horizonte de tu vida. Y si al final, por esas decepciones y por esos abandonos has de ir ligero de equipaje, ello merece la pena, siempre y cuando nunca tengas que desviar la mirada, manteniendo la cabeza alta.
En esa carrera que al fin y al cabo es la vida, al igual que cuando entrenas, has de afrontarla necesariamente solo, y con decisión, basándote en tu propio convencimiento y en la dosificación de tus fuerzas, asumiendo en definitiva, que en la política o en la vida, siempre eres un solitario corredor de fondo.

Sábado: 10,970 Km 60 minutos
Domingo 4,399 Km 30 minutos
Martes. 8,144 Km 45 minutos
Miércoles 6,997 Km 45 minutos

3 comentarios:

Sylvie dijo...

Me alegro de que sigas constante en tus entrenes y cumplas con todo...

ays...el maratón de NY...yo también vi la retransmisión y como lo corrí el año pasado, incluso a ratos se me saltaron las lágrimas de tantos recuerdos. Es un maratón muy especial.

En cuanto a Obama...también me alegré...cualquiera casi valía para sustituir al inhumano ese!!!

Y sobre las decepciones amistosas...puff...qué camino más complicado!..al final triunfa la empatía. Intenta tenerla siempre aunque cueste.

Besitos.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Veo que sigues en forma. La vida está llena de ilusiones y decpciones, es como una carrera,a veces más mejor y otras peor. Un buen símil.

un abrazo.

Anónimo dijo...

Me gusto muchisimo tu comentario, la verdas esque haces un analisis muy lindo sobre ilusiones y decepciones ..que al fin y al cabo son cosas que se viven dia a dia ...la verdad esq llegue a esto buscango el google ilusiones y decepciones ...buscando frases ..

jaja chao!!